Esto es un tema complejo que requiere de abogados especializados en esta área.
Mi sugerencia es que mantengas el invento estrictamente confidencial hasta que llenes la solicitud de la patente. El mostrarlo, incluso hacer negocios con él, puede que afecte la elegibilidad para ser patentizado.
Si Alexander Graham Bell, según investigaciones, copió secretamente e ilegalmente el diseño del teléfono de su mayor competidor, Elisha Gray, es válido tener miedo de que le roben a uno la patente; y más si tenemos un buen valor en nuestras manos.
Como estás interesada en proteger tu invención, no sólo por cualquier beneficio comercial en el futuro, también por el esfuerzo, dinero y tiempo que se pone en un invento, también el Gobierno pone mucho énfasis en saber que garantiza la protección.
Una patente es una forma de proteger legalmente una propiedad intelectual. Esto hace que, primero, se reconozca la autoría; y segundo, que nadie la pueda usar sin previo permiso del dueño de la patente.
Por eso toma tiempo (aunque también hay un elemento de burocracia).
Primero tienes que ver si tu invento o prototipo es patentable (hay inventos que no lo son). Segundo hay que llenar una solicitud específica para cada patente (hay tres tipos de patentes). Una vez sometido, pueden pasar entre 8 y 24 meses antes de que un examinador de patentes tome tu caso (esto depende del tipo de patente).
Si fuera tú, comenzaría familiarizándome con la información general sobre las patentes.
USPTO (la agencia encargada de dar el visto final) tiene una página con información general o puedes llamar a 1-800-786-9199.
Cuánto puede costar va a depender, pero he visto que abogados especializados en estos temas pueden cobrar entre $2,000 y $5,000. Claro que puede subir más, dependiendo de la complejidad del caso.
Te sugiero que te familiarices con el proceso, cerciórate antes de las posibilidades de que tu invento sea patentable y después sales de shopping a buscar abogado.