“No puedo pagar mi préstamo estudiantil, ¿Qué hago?”

Xavier, no puedo pagar la cantidad del préstamo que tomé para estudiar. Quiero arreglar el pago por una cantidad más cómoda pero la gente de Sallie Mae se niegan. Quisiera dejar de pagar – Dinora.

Aquí hay dos opciones: no calificas para los programas que tienen o tuviste la buena fortuna de toparte con el típico empleado(a) que responde el teléfono y que no sabe dónde está parado(a) o es un pobre infeliz que quiere canalizar sus frustraciones contigo.

Para poder atacar las dos tienes que saber las opciones que tienes. Conociéndolas te será más fácil negociar con ellos.

Sallie Mae tiene varios planes de pagos. Ella puede bajar el pago sea extendiendo el préstamo, haciendo un préstamo gradual – paga menos al principio y después paga más- o puede adaptar el pago de acuerdo al  ingreso (ve aquí para ver si calificas.

Otra opción que puede explorar es posponer los pagos por un tiempo hasta que la situación se mejore. Los programas son “deferment”  y “forbearance”.  El primero es diferir el pago; el segundo es suspender o rebajar el pago por un tiempo. Ahora, estas dos opciones tienen que estar justificadas.  Ellos ponen condiciones para que el deudor pueda entrar en el programa. Por ejemplo: demostrar que estás en problema económico lo que le dificulta para hacer parte o el total del pago. O que estás sin trabajo, o estudiando (más sobre ver el programa de deferment y el de “forbearance”.)

Vas a tener que tratar de buscar buenos argumentos para modificar el pago. Zafarse de las deudas de escuela es como querer parir sin dolor cuando no tienes anestesia. Si declaras un “default” (incumplimiento de pagos) y te niegas a pagar el préstamo, el acreedor tiene muchas opciones para cobrar la deuda. Te pueden retener cualquier reembolso que te deba el gobierno en concepto de impuestos. Pueden embargarte el ingreso (hasta cierto límite) y los beneficios que recibes del gobierno y además puedes estar expuesta a una demanda, lo pudiera existir la posibilidad que otros activos que tengas pueden ser utilizados para pagar la deuda.

¿Y la bancarrota? Tampoco ayuda. Salvo que el préstamo utilizado para pagar la universidad no cumpla la definición de “préstamo estudiantil”, la deuda entra en la bancarrota. Puede que exista una exención donde el deudor muestre incapacidad de pagar. Pero, es el criterio del juez el que determina.

Por eso, es importante que conozcas las opciones de bajar el pago mensual. Negocia e insiste. Pero, no pienses que dejar de pagar es la solución porque no nos zafamos de los préstamos estudiantiles fácilmente.

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